Millenials, trabajo y turismo

By 2 de abril de 2019marzo 23rd, 2021Columna

Tengo un amigo ecuatoriano que trabaja como desarrollador de software para una empresa de Estados Unidos. Lleva cuatro meses en Pucón y se va a Bariloche en estos días por otros tres o cuatro meses más. Parece raro, pero la verdad es que cada vez es más común. Sin ir más lejos de acuerdo a lo informado por sus dueños, el 40% de las personas de Cowork Pucón trabajan a distancia para empresas extranjeras. El perfil de estos “Nómades Digitales” es bastante estándar:son Millenials (nacidos entre 1981 y 1999), se comunican e interactúan utilizando medios digitales, aprovechan al máximo sus estadías laborales, compatibilizando el trabajo con el ocio (bleisure), les gusta mezclarse con las poblaciones locales, andar solos pero conocer y relacionarse con mucha gente.

Por otro lado, conozco un tradicional corredor de propiedades de Pucón a quien históricamente le ha sido muy rentable mantener una oficina en una calle céntrica de la ciudad en donde atiende a los turistas que necesitan hospedarse. La temporada recién pasada ya no le fue tan bien porque me cuenta que a su oficina “casi no llegan clientes” … ¿Qué pasó? Las plataformas para conseguir hospedaje han proliferado y se han adaptado rápido a las necesidades de los consumidores entregando una variada oferta a un clic de distancia, con todas las reseñas necesarias para tomar una buena decisión.

De más de 1.000 millones de llegadas internacionales de turistas cada año, los Millenials actualmente representan el 23% y se espera que lleguen al 50% el 2025. Esto sin duda plantea un tremendo desafío para el sector turístico que debe acelerar su adaptación a las nuevas necesidades o morir en el intento. Para esto, las empresas y los destinos deben contratar y entrenar personal idóneo, adaptar sus procesos, productos y servicios. Claro, es fácil de decir, pero muy difícil de implementar. Requiere de cambios culturales profundos, aceptando las pérdidas que se vayan generando en el camino. La mala noticia es que si no lo hacen rápido morirán a mano de nuevas empresas que son creadas por Millenials para Millenials, perfectamente adaptadas a estas nuevas formas de consumo. Si bien esto es algo natural en la evolución de una economía de libre mercado, lo dramático está asociado a los destinos, ya que éstos requieren un trabajo coordinado de los distintos actores para lograr una efectividad que les permita ser competitivos en un mundo plano, donde el nuevo consumidor no dudará en cambiarlo si le recomiendan otro, y desprestigiarlo en las redes sociales si tuvo una mala experiencia.

El turismo es una actividad económica que, por su fuerte encadenamiento productivo, genera muchos beneficios en los territorios donde se ejecuta. Por ejemplo, es intensivo en generación de empleo: Por cada empleo directo genera 3 indirectos, integra a las comunidades locales y aporta en la reducción de la pobreza. Es por esto que creo muy importante trabajar en equipo de manera coordinada, el Estado, los privados y la academia, para lograr consolidar los destinos fuertes en Chile, así como también desarrollar otros nuevos que permitan ampliar nuestra oferta y ser cada vez más competitivos en la región.

 José Coloma Canales
 
 

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