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Hasta hace poco tiempo, el área de recursos humanos en las organizaciones y la importancia que pudieran llegar a tener los procesos relacionados con las personas en el éxito de una empresa, no eran un tema para los gerentes y jefaturas, más allá del buen discurso y frases de buena crianza.

Aún esta visión subsiste en organizaciones tradicionales, ya sea por el rubro en el cual se desempeñan (ámbito agrícola o agroindustrial), por su tamaño y arraigo territorial, por su origen familiar o simplemente por la visión de sus directivos. En general la invisibilidad del área de personal se da en organizaciones arcaicas en su gestión, que creen que recursos humanos debe tener un rol administrativo-burocrático ya que de otra forma sólo sería fuente de potenciales conflictos. No es extraño que así sea; de hecho, durante mucho tiempo el área de personal en la mayoría de las empresas, se remitía a gestionar las contrataciones, despidos y pago de remuneraciones. Sin embargo, esto está cambiando de manera obligada y rápidamente.

El área de recursos humanos ha ido aumentando en importancia, desarrollo y complejidad de forma reciente en todo tipo de organizaciones, independientemente del tipo y ubicación. La “oficina de personal” debiera estar en retirada, la burocracia del pago de remuneraciones por ejemplo, pasa a ser prácticamente irrelevante con la tecnologización y la posibilidad de tercerizar los procesos. La empresa chillaneja, la empresa santiaguina y la latinoamericana, están sufriendo la presión de buscar la diferenciación a través de las personas, principalmente impulsadas por la necesidad de competir en mercados globales, donde cada vez más pierden importancia las ventajas competitivas clásicas. Este proceso se ha dado como consecuencia de la mayor conectividad, globalización e hipercompetencia.

¿Qué implica esto? Que una empresa que quiera mantenerse en el tiempo, debería hacer partícipe al área de recursos humanos en el diseño estratégico y en la toma de decisiones, partiendo por revisar algunas prácticas y quizás transformar ciertos aspectos de su cultura organizacional. Una empresa moderna concibe el área de RRHH como apoyo a la gestión del negocio, como referente para enfrentar los cambios, para la obtención y retención de trabajadores clave y como un apoyo a todas las áreas que forman parte de una organización.

Quien sabe cuántas de las empresas, algunas emblemáticas de la zona, no pudieron diferenciarse, no encontraron la forma de competir en un contexto rápido, no dieron con la ventaja sostenible por no tener una visión desde recursos humanos. Se podrá argumentar que las razones de un fracaso son de carácter financiero, productivo, de marketing. Sin embargo, en definitiva son las personas y los grupos de personas las que toman decisiones, las que trabajan en equipo, las que generan ideas innovadoras y la que se adaptan al cambio o no. La actividad empresarial es una actividad humana y esa es el área que muchas organizaciones consideran sinónimo de conflicto o problema, pero es en definitiva donde está la ventaja competitiva.

Macarena Dávila, Académica Escuela de Administración y Negocios – Universidad de Concepción.

By | 2016-12-07T00:41:08+00:00 agosto 14th, 2014|Académicos EAN, Columna|