Embalse Pinilla: su mejor momento

Pese a la realización de todos los estudios técnicos y a la necesidad que representa para la agricultura de Ñuble, el embalse La Punilla ya tiene más de un siglo de espera. Después de intentos fallidos de construcción, de licitaciones desiertas y de gobiernos que han apoyado sólo con fines políticos la construcción del embalse, desde el año 1920 hasta el año 2025 sólo han sido años de desencanto para los agricultores de la zona.

Sin embargo, todo lo que parecía mal está cambiando, el 23 de junio del año 2025, el Consejo de Ministros de la Comisión Nacional de Riego aprobó, por unanimidad, autorizar a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), retomar el proceso de construcción del embalse denominado Nueva La Punilla, a través del D.F.L. 1.123; Es decir, una obra pública del Estado sin intervención de privados y como principal función el riego. En junio de este año se emitió la Resolución Satisfactoria (RS) para la construcción del Embalse Nueva La Punilla, lo que asegura el financiamiento para la materialización del embalse de mayor envergadura del plan nacional de embalses y la inversión pública más importante en la Región de Ñuble. La obra será financiada por el Estado de Chile y se comprometerá un co-aporte de los regantes del 20% del costo total, pagadero en 25 años después que se encuentre construida la obra. Según la información proporcionada por el MOP, el proyecto embalse Nueva La Punilla, representará una inversión total de $546.250 millones (US$ 607 millones, aproximadamente).

El embalse se emplazará en el sector Punilla del río Ñuble, en las comunas de San Fabián y Coihueco, tendrá una capacidad de almacenamiento de 565 millones de metros cúbicos, beneficiando a más de 5 mil agricultores de las comunas de San Carlos, Chillán, Ñiquén, San Nicolás, Coihueco y San Fabián. Tendrá carácter de multipropósito, con beneficios para el riego de 66 mil hectáreas, control de incendios, control de crecidas, desarrollo turístico, consumo humano (APR) y desarrollo energético limpio.

En estos momentos, y con mucha celeridad, la DOH en conjunto con la empresa Michel, que se adjudicó la licitación de apoyo técnico-administrativo a los regantes del Río Ñuble, y la Junta de Vigilancia del Río Ñuble programan todas las actividades que conllevan a la materialización del embalse Nueva La Punilla. El cronograma potencialmente estimado, contempla la etapa de pre-construcción con los compromisos de reembolso por parte de los usuarios del Río Ñuble hasta el año 2027. La etapa de construcción, con la adjudicación de la obra, entrega de terreno, ejecución de obras, recepción provisoria y definitiva (entre 2028 y 2034). Posteriormente, una marcha blanca denominada etapa de explotación provisional, a cargo de la DOH con duración de 4 años (2038) y, por último, la etapa de operación y traspaso, en la cual la administración de la obra es traspasada a los regantes.

Como se aprecia ya está todo encaminado para que se materialice esta obra tan esperada por los agricultores de Ñuble. Así, el nuevo escenario es mucho más favorable para los regantes y en estos momentos la decisión está en manos de los agricultores, puesto que se requiere, en la primera etapa, el compromiso notarial del reembolso de los regantes, que dependerá de los derechos que poseen y que en promedio corresponden a un 20% del costo total de la obra.

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