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En los tiempos actuales el conocimiento y la innovación son vitales para un desarrollo sustentable, por lo que una dimensión  trascendental a considerar en el desarrollo territorial tiene que ver con el capital humano con el que se cuenta, más aún en momentos en que anhelamos convertirnos en una nueva región. Un factor relevante para lograr la innovación es la educación de la población, ya que se considera como un requisito esencial para reducir la pobreza y por ende mejorar las condiciones de vida de las personas, de ahí el hecho de aunar esfuerzos por mejorar la calidad y el acceso a la educación.

Respecto al nivel educacional alcanzado por la población,  en Ñuble se observan tendencias similares a las del resto del país; es decir la población en general ha aumentado su escolaridad y los sectores urbanos exhiben niveles educacionales significativamente superiores a los habitantes rurales, tanto en el caso de hombres como de mujeres (Fawaz, 2012).

En resumen, la educación se ha transformado en un tema relevante para la población provincial, muestra de ello es el fuerte incremento del número de matriculados en la educación superior con 23.648 matriculados en el año 2013, mientras que en el 2000 sólo se contaba con 12.141 (Servicio de Información de Educación Superior, SIES, 2013). Esto no sólo responde a una mayor valoración de la educación por parte de la ciudadanía, sino también en el caso de las Universidades, Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica (CFT), a un importante incremento de la oferta de educación superior en la provincia.

La oferta de educación superior sube sostenidamente en la provincia, tanto en el número de Universidades como de Institutos Profesionales y CFT. En la actualidad se ofrecen 206 carreras desde 19 establecimientos educacionales, en los que se educan 23.648 jóvenes. Las preferencias de los jóvenes se orientan a las carreras profesionales (Universidades e Institutos Profesionales), con un 85% de las opciones, a diferencia de las carreras técnicas (CFT), que representan el 15% de las matrículas. Este desequilibrio indudablemente incide en la empleabilidad futura de los jóvenes y además con seguridad se genera año tras año una importante fuga de capital humano hacía otras regiones del país en que sus estructuras económicas si puedan emplear a estos futuros profesionales.

A nivel provincial se observa que las áreas (Según clasificación OCDE) que presentan un mayor número de matrículas son en primer lugar el área de la Salud y Servicios Sociales, en segundo lugar el área de Ciencias Sociales, Enseñanza Comercial y Derecho, y en tercer lugar Ingeniería, Industria y Construcción, con un 29%, 20% y 20% respectivamente.

Cerrando esta columna de opinión creo que el gran desafío es estudiar si la oferta educacional disponible en la provincia es adecuada para garantizar un correcto manejo administrativo-económico de la eventual “Región de Ñuble”, en que los “futuros” profesionales  requieren “hoy”  de conocimientos, habilidades y aptitudes para poder desenvolverse en una sociedad caracterizada por el acceso global a la información, el manejo de nuevas tecnologías y la fuerte adopción de innovación.

Roberto Herrera Cofré, Académico Escuela de Administración y Negocios, Universidad de Concepción.

By | 2016-12-07T00:41:12+00:00 febrero 10th, 2014|Académicos EAN, Columna|