Columna de opinión

Lectura, un proceso constructivo

A pesar de que el año académico culmina, me parece pertinente y necesario decir que el trabajo de la enseñanza de la lengua en el sistema educacional chileno, inspirado principalmente por los modelos interactivos y de la mano de lingüistas como Goodman y Smith, quienes definen la lectura como un proceso eminentemente constructivo, en que la comprensión del texto se concibe como un proceso predictivo y de toma de decisiones; requiere de un lector que trabaja activamente en la construcción de significados, sobre la base de la inferencia y donde sus conocimientos previos, tienen una particular importancia. He aquí uno de los valores agregados de la lectura, el trabajo personal y constante de quien lee.

Ahora bien, los esquemas de cada lector son fundamentales al momento de la lectura, pues estos corresponden a los conceptos genéricos almacenados en la memoria de los sujetos a lo largo de la vida, y estas estructuras estarían compuestas por unidades más simples y absolutamente vinculables con otras. Desde esta mirada, la lectura comprensiva es un proceso interactivo, entre los esquemas de conocimiento del lector y la información que el texto proporciona. Las dos formas de procedimiento dan forma a la idea de que cuando una persona lee, hace uso de todos los recursos disponibles, tanto de los datos entregados por el texto, como de la información almacenada en su memoria. Indudablemente, una mezcla extraordinaria.

En este sentido, “la comprensión no depende de una capacidad limitada de conocimientos, sino de la necesaria posesión de estructuras de conocimientos pertinentes, que se van ampliando y reelaborando en el acto mismo de la comprensión”, por consiguiente, en la medida que el sujeto se conozca, se relacione con el entorno, construirá una plataforma, que no solo le permitirá interpretar y leer el mundo, sino también estará preparado para ampliar esta información y por qué no, adentrarse en el mundo de la creación.

Autores declaran que el modelo de comprensión lectora se sustenta sobre dos supuestos básicos, un supuesto cognitivo y un supuesto contextual. El primero, tiene relación con la representación mental que el lector hace del texto, y que para ello este necesitará algunos conocimientos previos del tema y de los procesos mismos de la lectura, es decir, el lector construirá el significado del texto a partir de los recursos que tiene, o que recuerda. El segundo habla del supuesto contextual, que ubica el texto en un contexto sociocultural y en una situación específica (temporal y espacial), por lo tanto, la comprensión del discurso no ocurre en el vacío, todo lo contrario, requiere irrevocablemente de una vinculación con el medio.

Por todo lo anterior, es que nuevamente me encuentro meditando sobre el uso de las secuencias didácticas, las que utilizadas de manera específica en el manejo del lenguaje, podrían provocar en el lector, un ordenamiento y estructuración de su pensamiento, para producir o comprender estructuras especificadas por las reglas de la gramática, y las estrategias discursivas de carácter cultural, social, interrelacional, pragmático, semántico y retórico, en pos de la construcción de una lectura compresiva.

2016-12-07T00:40:49+00:00

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