Columna

Vote: "Ninguno de los anteriores"

En toda época de elecciones, es imposible abstraerse tanto de la propaganda política como de las expresiones de descontento respecto de cómo las autoridades de turno conducen los destinos de nuestro país. Sería interesante conocer estadísticas respecto del porcentaje de electores que acude a las urnas convencido de estar eligiendo a un legítimo representante de sus intereses versus aquellos que votan por la opción menos mala… ¡el menor de los males!

Votar significa ejercer el derecho de apoyar una determinada opción política. El voto empodera a los elegidos con el privilegio de la representatividad. Y por lo tanto, votar nulo es ejercer el legítimo derecho de expresar que ninguna de las opciones presentadas es válida para uno; es un forma democrática de rechazar las propuestas que a veces creemos demagógicas o simplemente insuficientes.

En nuestro actual sistema electoral, no obstante el porcentaje de votos nulos que haya, igualmente habrá un ganador. Por lo tanto la opción de votar nulo se no se percibe válida. Pero, ¿qué pasaría si el porcentaje de votos nulos fuese muy alto? O incluso, si este sobrepasara los votos válidamente emitidos: los que resulten elegidos, podrían, a lo menos, en un acto de introspección, tener claro que su poder de convocatoria para ocupar un cargo público fue casi inexistente.

Existen 12 países en el mundo donde la opción de marcar “ninguno de las anteriores” está consignada en el voto. En India, por ejemplo, cuando la opción “ninguna de las anteriores” obtiene mayoría en una elección, se declara ganador a la segunda mayoría más alta. Esto, obviamente es ridículo, porque valida a los perdedores. Pero, en Inglaterra, ya se está legislando para incluir la opción “ninguno de los anteriores” en los votos, y se evalúan modalidades para validarla en caso de obtener mayoría. Me explico, se estudia la posibilidad de instalar un gobierno interino, mientras se realiza una nueva campaña electoral, donde los perdedores de la anterior estarían impedidos de participar. Es decir no hay re-candidaturas.

Es un mito que los votos nulos se suman a la mayoría. Le ley chilena (N° 18.700) indica que serán nulos y no se escrutarán los votos en los cuales se hayan marcado más de una preferencia. Actualmente, votar nulo en Chile se asemejaría a votar “ninguno de los anteriores” en la India. No hay ningún efecto inmediato, igual saldrán elegidos los estos y los aquellos; pero puede prestarse como una opción de expresión, ¡un derecho a voz!, para los chilenos y chilenas que dejaron de creer en todos los políticos, aquellos que pertenece a ese gran grupo que nunca es el objetivo de ningún programa de gobierno: los que no reciben bonos, ni subsidios, ni capital semilla; no califican para educación y salud gratuita; no evaden impuestos o el sistema se los impide. En definitiva, puede ser la opción para aquellos tantos que están convencidos que debe haber un cambio pero no saben cómo protestar.

By | 2016-12-07T00:40:55+00:00 octubre 17th, 2016|Columna|

About the Author:

Profesora de inglés.