Durante las últimas dos décadas las empresas a nivel global, han experimentado variados cambios como consecuencia de las innovaciones tecnológicas. De acuerdo a The Economist Intelligence Unit., para el año 2020 las empresas de éxito serán las que pongan un mayor énfasis en la innovación de los procesos, la creación de negocios basados en arquitecturas ágiles para adaptarse a los cambios, y las que utilicen la información para generar valor para la empresa.

Es así que entre las innovaciones tecnológicas más recientes, Business Intelligence (BI) o Inteligencia Empresarial, surge en la esfera de los negocios para crear valor y rentabilidad a través del uso eficiente de la información para apoyar la toma de decisiones. BI es una técnica de gestión eficaz, que utiliza la tecnología, aplicaciones, y prácticas de una forma coordinada y estratégica, de manera de que los datos generados en fuentes externas y los datos de los sistemas internos de la empresa, sean colectados, almacenados, y analizados para convertirlos en información, y esta información en conocimiento que se traduzca en acciones que impulsen un desempeño empresarial efectivo.

Específicamente, la forma en la cual BI genera la información del negocio, es mediante la combinación de los datos de fuentes externas derivados del mercado en el que opera la empresa, con los datos de los sistemas internos, tales como datos financieros y de operaciones. Esta combinación de datos externos e internos, permite obtener una imagen completa de la realidad empresarial, creando una “inteligencia” que no puede ser derivada de un conjunto singular de datos.

Asimismo, son variadas las herramientas que ofrece la tecnología de BI para presentar la información. Entre las más utilizadas están, las visualizaciones históricas, actuales y predictivas de las operaciones comerciales. Los generadores de informes y de procesamientos analíticos en línea (Web Based Reporting), los cuales permiten generar informes en cualquier lugar y tiempo. Estos informes se basan en información precisa y oportuna, proporcionando información crucial sobre el desempeño actual e histórico de la empresa, junto con las tendencias futuras, las demandas esperadas, y el comportamiento del cliente, etc.

Esta información generada mediante la tecnología de BI, puede  apoyar una amplia gama de decisiones de negocios en todos los niveles de la organización. Algunas decisiones empresariales estratégicas incluyen prioridades, metas y direcciones en el nivel más amplio. Así también, como decisiones operativas básicas que incluyen el posicionamiento del producto o del precio.

Como podemos inferir un resultado importante de esta innovaciones tecnológica, es que la información se está convirtiendo en uno de los activos más valiosos para la empresa, y el valor de esta depende de cómo se gestiona, del tiempo que se emplea en procesarla desde las bases de datos, de cómo se utiliza de forma eficiente, y si es cualitativamente mejor que la de las empresas competidoras.

La Inteligencia Empresarial comienza a integrarse entre las técnicas que crean valor para la empresa. La generación de información y su análisis para la toma de decisiones en tiempo real, no está lejos de convertirse en la tendencia de gestión de las futuras empresas. Razón por la cual si de invertir en tecnología se trata, la alternativa es clara, invierta con inteligencia.

 

Susana Sepúlveda Bustos

 Carrera Ingeniería Comercial

Escuela de Administración y Negocios.

By | 2016-12-07T00:41:03+00:00 julio 13th, 2015|Académicos EAN, Columna|